En la restauración, el dinero se fuga principalmente en la cocina. Un ERP vincula las ventas con las recetas estándar.
Reducción de mermas: Si el sistema dice que deberías haber usado 10kg de carne según las ventas, pero el inventario físico muestra que faltan 12kg, detectas el robo hormiga o el desperdicio de inmediato.
Margen de utilidad: Sabes exactamente cuánto te cuesta cada plato hoy, considerando las variaciones de precios de tus proveedores.
No necesitas estar físicamente en el restaurante para saber qué está pasando.
Dashboards remotos: Desde tu celular puedes ver ventas por hora, mesas abiertas, tickets promedio y desempeño de meseros.
Multisucursal: Si tienes más de un local, un ERP centraliza la información para comparar rendimientos sin revisar reportes individuales.
Un ERP elimina las suposiciones al hacer pedidos.
Punto de Reorden: El sistema te avisa cuándo comprar insumos basándose en el stock mínimo que definiste.
Cuentas por pagar: Organiza los pagos a proveedores para evitar cortes de suministro y aprovechar descuentos por pronto pago.
La eficiencia interna se traduce en un mejor servicio en el salón.
Rapidez: Los pedidos viajan de la tablet del mesero al KDS (Kitchen Display System) en segundos, reduciendo errores de comunicación.
Fidelización (CRM): Puedes registrar las preferencias de tus clientes (alergias, mesa favorita, cumpleaños) para ofrecer un trato personalizado que los haga volver.
Empresa de ingeniería que desde 2000 tiene el firme objetivo de ofrecer soluciones Software ERP y de Gestión integrales, para empresas e instituciones.